Manolo Rojas fue uno de los comediantes más queridos del Perú. Con su estilo sencillo, su talento para imitar y su forma tan natural de hacer reír, logró conectar con miles de personas a lo largo de su carrera.
Su partida, ocurrida el 27 de marzo de 2026, ha generado una gran conmoción en el mundo artístico y en el público que lo siguió durante años.
¿Quién fue Manolo Rojas?
Manolo Rojas fue un reconocido comediante, imitador y actor peruano que destacó en la radio, la televisión y los escenarios.
Formó parte de espacios importantes del humor nacional y compartió escenario con grandes figuras del medio. Su estilo cercano y espontáneo lo convirtió en un referente del entretenimiento peruano. (Wikipedia)
Un estilo de humor que conectaba con todos
Uno de los mayores logros de Manolo Rojas fue su conexión con la gente. No necesitaba grandes producciones para hacer reír.
Su humor estaba en lo cotidiano, en lo simple, en situaciones con las que cualquiera podía identificarse.
En un país donde muchas personas enfrentan retos diarios, su trabajo se convirtió en un pequeño respiro, en una forma de alegría.
El legado de Manolo Rojas en el Perú
El legado de Manolo Rojas va más allá de sus presentaciones. Deja una huella importante en el humor peruano y en quienes compartieron con él escenarios, programas y proyectos.
A lo largo de su carrera trabajó junto a reconocidos artistas del medio, formando parte de una generación que marcó época en la televisión y la radio.
Reacciones y despedidas de artistas peruanos
La partida de Manolo Rojas generó una inmediata ola de reacciones en el mundo del espectáculo peruano, donde colegas y amigos expresaron su pesar y recordaron su calidad humana.
Entre ellos, Hernán Vidaurre, quien compartió muchos años de trabajo con él, es recordado como uno de sus compañeros más cercanos, especialmente en espacios radiales donde ambos lograron gran conexión con el público.
Por su parte, Jorge Benavides, con quien también coincidió en distintos momentos del humor televisivo, forma parte de esa generación que construyó el entretenimiento cómico en el país.
Ernesto Pimentel, figura reconocida del espectáculo peruano, también integró proyectos donde coincidió con Manolo Rojas, reflejando el respeto profesional que existía entre ellos.
Otro de los nombres que resuena es Melcochita, histórico comediante con quien compartió escenarios y espacios de humor, mostrando la cercanía entre artistas de distintas generaciones.
Las distintas muestras de afecto coinciden en algo: Manolo Rojas no solo fue un gran comediante, sino también una persona cercana, sencilla y querida dentro y fuera del escenario.

Más que un comediante: una fuente de alegría
Para muchos, Manolo Rojas no fue solo un artista, sino alguien que estuvo presente en momentos cotidianos: en casa, en familia, en la radio o en la televisión. Ese tipo de conexión no se logra fácilmente. Es el resultado de años de trabajo, constancia y cercanía con el público.
Una despedida con gratitud
La partida de Manolo Rojas deja tristeza, pero también un profundo agradecimiento. Agradecimiento por cada risa, por cada personaje y por cada instante en el que logró hacernos olvidar los problemas.
Su legado seguirá vivo en la memoria de quienes disfrutaron su talento.
Descansa en paz, Manolo Rojas.






