📌 Introducción
Cuatro bailarines peruanos se convirtieron en protagonistas del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026, acompañando al artista puertorriqueño Bad Bunny en una de las presentaciones musicales más vistas del año. El evento, celebrado el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, es uno de los shows en vivo con mayor audiencia global y representa un hito para los artistas latinoamericanos que participaron en él. Entre los peruanos en escena estuvieron figuras como Patricio “Pato” Quiñones, Eder Ávila Romero, Kandrex Millones y Lu Arrospide, quienes no solo mostraron su talento, sino también colocaron al país en el mapa del entretenimiento internacional. Su participación destaca en un contexto donde la música y la cultura latina ganan espacio en eventos de alcance mundial.
🎥 El contexto del Super Bowl y su show de medio tiempo
¿Qué es el halftime show del Super Bowl?
El show de medio tiempo del Super Bowl es el acto musical que se presenta durante el descanso del juego final del campeonato de la NFL, una tradición que ha evolucionado hasta convertirse en un espectáculo cultural con impacto global. En la edición de 2026, Bad Bunny fue el artista principal, marcando la primera vez que un solista latino actúa con un repertorio casi completamente en español en este escenario.
Este espectáculo no solo se ve desde el estadio por más de 70 000 personas, sino que también lo siguen cientos de millones de televidentes y aficionados en todo el mundo, lo que lo convierte en una plataforma de visibilidad incomparable para cualquier artista o talento que forme parte de él.
💃 Peruanos en escena: artistas y su desempeño
Patricio “Pato” Quiñones: el referente peruano
El coreógrafo y bailarín Patricio “Pato” Quiñones fue el peruano de mayor visibilidad en el Halftime Show, al acompañar a Bad Bunny durante varias secuencias de la coreografía principal. Quiñones —quien tiene experiencia internacional y ha trabajado en proyectos con figuras de la música urbana— apareció en pantalla en momentos clave del espectáculo y fue parte de escenas que exigieron dinamismo y precisión técnica.
Además de bailar, Quiñones fue parte de una secuencia en la que cargó al propio Bad Bunny, un gesto que se viralizó en redes sociales tras el evento. Su presencia fue destacada no solo por su ejecución artística, sino por el simbolismo de ver a un peruano compartir escenario con uno de los artistas más influyentes del momento.
Eder Ávila Romero: salsa, técnica y disciplina
Otro de los peruanos fue Eder Ávila Romero, bailarín trujillano que participó en una de las secciones coreográficas que fusionó la salsa con el estilo urbano característico de Bad Bunny. Ávila relató en entrevistas que el proceso de selección fue competitivo y exigente, con audiciones en las que compitió con más de 100 candidatos antes de ser elegido.
La inclusión de Ávila representa una mezcla de estilos tradicionales y contemporáneos, poniendo de manifiesto la versatilidad de los bailarines peruanos en un espectáculo de alcance internacional.
Kandrex Millones y Lu Arrospide: talento nacional en escena
Junto a Quiñones y Ávila, Kandrex Millones y Lu Arrospide completaron el cuarteto de artistas peruanos en el show. Cada uno aportó su energía y técnica en diferentes segmentos coreográficos del Halftime Show, contribuyendo a la diversidad visual y de estilos en la puesta en escena.
La presencia de este grupo refleja la importancia de las colaboraciones latinoamericanas dentro de producciones internacionales de gran escala, y abre puertas para que otros artistas de la región también accedan a plataformas globales.
🌎 Repercusiones y significado cultural
Representación peruana en una plataforma global
La participación de bailarines peruanos en el show de Bad Bunny en el Super Bowl no solo es un logro personal para cada artista, sino que también constituye un hito en la representación cultural de Perú en eventos internacionales de entretenimiento. La visibilidad que brinda el halftime show permitió que millones de personas en diversas partes del mundo vieran talento peruano en un contexto artístico de primer nivel.
Además, el hecho de que el espectáculo haya destacado identidades culturales latinas —incluida la mención explícita de varios países latinoamericanos por parte de Bad Bunny— ayudó a reforzar un sentido de orgullo y pertenencia para comunidades hispanas, tanto en Estados Unidos como en sus países de origen.

Impacto en la industria del entretenimiento
Para la industria artística peruana, esta participación puede servir como inspiración y punto de referencia para otros talentos emergentes. Cuando bailarines nacionales llegan a escenarios globales junto a artistas de la talla de Bad Bunny, se envía un mensaje claro: el arte y la cultura peruanos tienen espacio y potencial de impacto en mercados internacionales exigentes.
📍 Cierre: proyecciones futuras
La experiencia de los bailarines peruanos en el Super Bowl 2026 marca un antes y un después en la trayectoria de cada uno de ellos y representa un paso significativo para la presencia de Perú en escenarios globales del entretenimiento. A futuro, este tipo de participación puede abrir nuevos espacios para talentos latinoamericanos en eventos deportivos, festivales y producciones audiovisuales de alcance masivo.
Además, el reconocimiento obtenido puede traducirse en más oportunidades de trabajo colaborativo entre artistas peruanos e internacionales, fortaleciendo la interculturalidad artística y promoviendo la visibilidad del talento de países como Perú en la industria global del espectáculo.




